Las estrellas de la Amazonía

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La Estructura

La historia es contada por Yachog, una anciana indígena amazónica de raza mesclada, entre taromenani y waorani, y escrita por Yolanda, una periodista joven, quiteña, mestiza, de padre con origen español y de madre otavaleña. Yolanda trabaja para una ONG con proyectos de investigar sobre los pueblos amazónicos y decide escribir la historia utilizando la lengua española, sin modismos, para volverla más universal ante las exigencias de la organización que la financia. El relato de Yachog se mezcla con las aventuras en la selva, de Yolanda y los dos periodistas que la acompañan durante el fin de semana que dura la narración. Existe una división marcada entre estos dos niveles narrativos, que se van entremezclando a lo largo de la novela, aunque prevalece el nivel de la narración mítica.

 

El Estilo
El estilo de escritura presenta un español estandarizado, claro y conciso, carece de oraciones adornadas o muy largas y está distanciado del denominado barroco latinoamericano, donde las descripciones suelen ser exuberantes y alambicadas. En los diálogos se evitan los regionalismos o ecuatorianismos, privilegiando las frases cortas y nítidas. Hay algunas descripciones de hechos y lugares, que son necesarias para enmarcar el relato, y que pueden ser un tanto lentas, pero una vez que en ese marco se instalan las acciones y se narran los sucesos, tales como las guerras, los viajes, los descubrimientos o las aventuras, la narración se vuelve ágil e interesante, lo que sucede en la mayor parte del libro. Por tanto, esta obra presenta valores narrativos y lingüísticos indiscutibles que son de mucha agilidad y cautivan al lector.

 

La Historia
El personaje eje de la historia mítica contada por Yachog es Orquídea Marina, empezando por su nacimiento, pero con hechos anteriores para explicar sus orígenes, luego se retoma su presente y se sigue hasta la conclusión.

 

La diosa humana Brilla es una sabia oriunda de una isla del Mediterráneo Oriental, nacida en una época que correspondería con los orígenes de la cultura griega. Junto a un grupo de mujeres, que como ella, también quieren liberarse de la sociedad patriarcal en la que viven, emprenden un viaje por mar, para formar un Reino Matriarcal en algún otro lugar del mundo y deciden llamarse florinas. Inician su travesía por el Mediterráneo y se vuelven nómadas por muchos años. En uno de sus descubrimientos llegan a la actual ciudad de Nápoles, donde se encuentran con una famosa Pitonisa, quien les dice que el nuevo imperio patriarcal, correspondiente al imperio romano y posteriormente al Medioevo, va a ser prevalente en todas esas tierras, y que va a durar más de mil años, que se vayan lejos a encontrar otras tierras.

 

Las florinas se marchan, pero dejan en la caverna de la Pitonisa una lámina de piedra con su historia incisa en su lengua arcaica. Luego de innumerables peripecias en el océano llegan a la desembocadura del Amazonas e intuyen que hay tierras altas donde el río surge y que serán de clima templado; recorren el río por varios meses, hasta llegar a una meseta que llaman Papaya. La travesía ha sido muy dura; un grupo se separa y decide regresar a su tierra pero, según una leyenda, se transforman en serpientes.

 

Para consolidar el nuevo reino las descendientes de Brilla, llamadas brillantes, emiten un código de comportamiento que, según afirman, está escrito en las estrellas. Así mismo, para reforzar su poder sobre las demás crean el enigma de la flor de oro, donde está explicada la esencia de la estructura del reino y sus orígenes. Lo esconden en un lugar secreto, custodiado por anacondas que, según otra leyenda, son las guardianas del enigma. La casta de las brillantes se transforma en el tiempo en categoría de diosas, pues no existen dioses abstractos en el pueblo de las florinas, debido a su pensamiento prevalentemente racional. Y, tomando ciertas similitudes con la Mitología Griega, estas diosas humanas no son perfectas, aunque se empeñan en serlo. Ellas aciertan y se equivocan, intuyen y aconsejan, pero no poseen ningún atributo comparable con los de los dioses abstractos de las religiones tradicionales.

 

Cerca del territorio donde las florinas fundan su reino viven diversos pueblos indígenas, pero no se mezclan con ellos, aunque asimilan mucha de su sabiduría en el conocimiento de la naturaleza. Pero las florinas enfrentan a otros grupos aguerridos patriarcales, provenientes de lo alto de la cordillera, que quieren invadirlas y, cuando los vencen, tratan de incluirlos en su Reino, en una misión que se va a rebelar imposible.

 

Las florinas dedican todos sus esfuerzos a la construcción de una sociedad muy adelantada para su época en términos científicos y de progreso material, pero su estructura tiene muchas injusticias ante las clases sociales inferiores, y en especial frente a los hombres, considerados subyugues y servidores de las mujeres. Orquídea Marina es quien recibe este reino fuerte y consolidado; por un lado realiza reformas sociales y por otro decide descubrir el secreto del enigma. Cuando lo logra, emprende un difícil viaje hacia el Mediterráneo, junto a un grupo de los más aventureros y valientes mujeres y hombres de su pueblo, para descubrir sus orígenes, pero llega en un momento equivocado de oscurantismo medieval. Vive varias aventuras en el contacto con los europeos de la época y las diferencias controversiales con ellos van a provocar, años más tarde, y ya de vuelta en la Amazonía, la extinción de su pueblo.

 

La idea de esta novela
Esta obra es básicamente una historia fantástica, que utiliza algunos hechos reales, pero sin ninguna intención académica, por ello el vínculo entre ciencia y conocimientos ancestrales no puede tener una solución lógica. Se trata más bien de una narración lúdica, que propone hechos posibles pero irreales, tales como la existencia de una sociedad matriarcal en la Amazonía hacia el año mil de nuestra era, originaria del mundo griego antiguo. Esta cultura hipotéticamente moderna, tergiversa dos elementos reales: el predominio del mundo matriarcal sobre el patriarcal y el descubrimiento del mundo europeo por parte de gente de lo que hoy se llama América, alrededor del año 1000 de nuestra era.

 

La intención de la autora es la de presentar una utopía, con elementos reales, en especial la exuberancia y generosidad de la selva, pero en un contexto irreal, con toques de ironía ante ciertos comportamientos humanos que se repiten en todas las etapas de la historia, tales como el conflicto entre los sexos, la estructura de las sociedades en clases sociales, la crueldad y maquinaciones de las detentoras del poder con el objetivo de mantenerlo, la utilización de elementos religiosos y místicos para poner márgenes morales al comportamiento de los seres humanos, así como el intrínseco mundo de las pasiones humanas, como el amor, el odio, la envidia, la traición, la valentía, el altruismo, etc. Pero en esta historia prevalece el aurea de lo mágico, de la leyenda, del misterio que puede existir en las energías de los astros o en las incógnitas de la Amazonía con toda su belleza y complejidad actual. Por último, se delinea una historia que, si bien realza los valores de lo femenino ante lo masculino, también los pone en tela de juicio, al mostrarlos simplemente como la otra cara de la misma medalla: es como un espejo colocado frente al dominio patriarcal y a la conquista americana, pero que refleja su contrario.

 

Feminismo

Uno de los aspectos destacables de la historia contada por Yachog es el ordenamiento matriarcal que se celebra, ante el cual la periodista Yolanda, receptora del relato, reflexiona, poniendo en tela de juicio su propia vida, que al final cambia de rumbo debido a esta experiencia, a pesar de que ella misma duda si tomarlo como histórico o como mítico. Por ello Yolanda investiga la historia y la geografía que pudieran corresponder con las del relato, encontrando aspectos similares en la realidad de ambos casos. Al mismo tiempo ella vive experiencias personales de relación con los hombres que están presentes en su vida actual, las cuáles se ven influenciadas por el relato mítico.

 

En definitiva, el mensaje más fuerte de la historia es el concepto mismo de feminismo en su idea original, esto es la valoración del mundo femenino ante el masculino, pero presentando al mismo tiempo todas las contradicciones de esta valoración, en las que se analizan varios aspectos de las mismas, evidenciando la imposibilidad de la existencia de categorías de valor, sino más bien de comportamientos distintos entre los sexos, sin que esto dé mayor importancia a uno ni a otro sexo, sino más bien insinuando que en ambos puede haber todo lo bueno y todo lo malo, según el contexto social y las normas establecidas en las diferentes etapas de la historia.

 

Por último, es posible que este libro tenga las características para ser trasladado a la pantalla cinematográfica, porque presenta una idea muy innovadora y llena de descripciones sobre elementos visuales y de acción. Aunque por otro lado su lectura provoca la fantasía personal, según como cada lector imagine lo descrito.

 

Ojalá pueda ser difundido entre los jóvenes, en especial entre las chicas que todavía se están formando ante las diferentes alternativas de vida futura y ante las distintas ideologías que se les proponen, propias de nuestro mundo globalizado.